Ese punto en el que da igual mal o bien, solo es llegar, y tener algo que pueda sacarnos de aquí, de poder pensar que todo el mundo te apoya, y poder quitarte de encima todo ese peso que tienes sobre la espalda que tanto te oprime al respirar. Porque lo quiero todo, pero si no estás tú es un todo sin nada. Es como si a las oreo les faltara la nata,o al limón ese punto tan agrio que a todos disgusta, o a nuestros besos tus labios, es como si todo estuviera incompleto, y así no vale más que nada.
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